Recordándote entre fonética e imagen (en movimiento),
escritura no lineal fijada en el libro de la memoria, el cual jamás es lineal.
No creo en la linealidad, únicamente la concibo para intentar comprender la entropía. En lo que sí creo es en lo vivido contigo, en especial cuando
llegábamos a esos puntos de fuga, alimentados por un movimiento rítmico,
placentero, orgánico, natural, sin yo, sin ego. La fonética, una narrativa
particular y que me permite fijar el recuerdo, atrapado en deliciosos
fragmentos que se arman y desarman sin respetar que fue primero o después, incluso
se permiten construir nuevas historias, libre asociación. Libre!
Esa unión de tiempo-espacio en tiempo presente, en el
pasado que fue presente, y que al recordarlo aparece una imagen borrosa que se
diluye. Sé que significó en su presente, ahora pasado. El recuerdo es para mí
como viajar en el tiempo hacia el pasado. Nunca puedes regresar al punto
exacto, solo a un universo paralelo, el cual, en el instante que se evoca, abraza
al ahora presente como una tenue presencia que te roba una mueca.
Siempre me gustó conversar contigo luego de danzar sobre las
sábanas de tu cama, creo que eso tramitó que el recuerdo no desapareciera, tal
como desaparecía las sensaciones recién vividas mientras tratábamos de fijarlas
en palabras. Así como hay artistas que tiene sus hermosos libros donde plasma
su sensibilidad, siento que me queda ser mi propio libro, uno habitado por recuerdos,
con un sin número de deliciosas imágenes móviles, sujetas con hilos de
discursos elaborado en nuestras conversaciones, en el pousse-cafe nocturno que
acompañaba a nuestros maratones. Tu recuerdo me hace sentir la misma emoción de una
niña agarrando con sus manos muchos globos de colores que flotan en el aire sujetos a ella
con delicadas cuerdas y que se mezclan entre ellos como evocaciones en mi
cabeza. Creo que más que pensamiento es eso que es difícil de llevar a
palabras y que hoy llamaré sentires, los cuales están ya
tatuados en mí, como otras marcas que llevo en el cuerpo, en la mente y en el
alma. Soy mujer de cicatrices.
Aire!!!!
ResponderEliminarsentidas palabras desde una mirada abierta a ti misma y a tus espacios alrededor
ResponderEliminarSentires y no pensares (aún no se si ésta palabra sea un neologismo), la razón no incluida como lo mencionas es exacta, porque a veces termina siendo un obstáculo... Ser tu propio libro, escrito por ti y no por el mercado, como aquel que te diría que se debe o no escribir... Eres tu, con un goce distinto... Mujer de cicatrices, interesante firma al final
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